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Contexto Ortega (debido a Miguel)

1.1. CONTEXTO HISTÓRICO (SOCIO-POLÍTICO):
El siglo XIX es una periodo de cambio en el que aún siguen vigentes las corrientes tradicionalistas representadas por la nobleza y el clero pero también toman fuerza la burguesía y el movimiento obrero. La burguesía opta por un Estado de carácter liberal que no entre en las relaciones de producción ( capitalismo, mercado libre). Las ideas anarquistas y socialistas alrededor de las cuales se agrupan los movimientos obreros piden un cambio más profundo que acabe con las diferencias sociales con un nuevo sistema de relaciones.
Las opciones burguesas aunque coincidiendo en lo antes expuesto se agrupan en dos bandos definidos. Son los liberales y los conservadores, liderados en España por Sagasta y Canovas respectivamente. Estas dos opciones políticas gobernaran alternativamente durante el sistema de la Restauración lo que es el reflejo de unas fuertes tensiones sociales.
En lo que respecto al desarrollo económico, en España hay un notable retraso respecto a las potencias europeas. El mercado español apenas tiene aportación internacional excepto el sector textil de Cataluña y el minero del País Vasco. Este retraso es debido a la situación excéntrica de España con respecto a Europa y la tardía llegada de la revolución industrial, al igual que algunas decisiones de carácter político referidas a infraestructuras ( ferrocarril poco rentable) o medidas proteccionistas (entrada de capital extranjero, ganancias fuera de España).
El siglo XX es la época en la que se produce el “éxodo rural”, esto es la gran migración de la masa social del medio rural a los núcleos urbanos en busca del trabajo que ofrece la industria. Pero también hay que nombrar la emigración que se produjo hacia países americanos por la falta de trabajo.
Este siglo es un periodo en el que se producen algunos sucesos que marcaron la sociedad como son principalmente tres: nacionalismos, guerra de Marruecos y el “problema social”. Los nacionalismo venían desde el silo anterior y se radicalizaron y tomaron carácter político en éste, localizándose principalmente en el País Vasco, Cataluña y Galicia. La guerra de Marruecos fue una guerra muy mal gestionada con una gran corrupción y poco estrategia militar que, aparte de un malestar general en la sociedad, acarreó problemas internos en el ejercito. El problema social venía dado por las diferencias sociales y afectaba principalmente al proletariado y a los campesinos.
Al comenzar el siglo hay un cambio de monarca coronándose Alfonso XII como rey de España. Tras la gestión mediadora que ejerció su padre este nuevo rey toma grandes decisiones políticas por un deseo regeneracionista, pero la inestabilidad política no solo no cesó sino que aumento. Finalmente en 1923 el golpe de estado de general Miguel Primo de Rivera fue bien recibido por casi todas los grupos sociales debido a la grandísima inestabilidad y problemática social que había en el momento llegando a haber muertos y detenidos con muchas intervenciones militares.
Con el fin de la dictadura y por tanto de la monarquía que la había apoyado se proclamó la II República con tres periodos distinguibles:
• El primer periodo es un gobierno liberal y se emprenden nuevas reformas agrarias, de educación y que afectaban incluso a la infraestructura política del país. Pero estas reformas fueron demasiado ambiciosas y progresistas y provocaron un fuerte malestar en el ejercito y la derecha española. La opinión pública se fue polarizando en dos grupos irreconciliables.
• El segundo periodo esta gobernado por dirigentes de derechas que frenan todas las reformas antes iniciadas y ejercen una represión a los movimientos anarquistas y de izquierdas.
• Tras ganar las elecciones del 36 el Frente Popular los grupos de derechas apoyan el levantamiento militar que encabeza el general Francisco Franco que provocaría una larga Guerra Civil (1936-39).
Tras la guerra civil que ganan los nacionales o sublevados se extiende un periodo que llegará hasta 1975 con un sistema dictatorial dirigido por Franco.
1.2. CONTEXTO CULTURAL:
La situación cultural en España estaba marcada por la nueva postura del estado que había sido proclamado confesionalmente católico en la constitución de 1812 y el Concordato Iglesia-Estado de 1851. Esto repercutió en la enseñanza ya que los alumnos estudiaban al modo neoescolástico, respetando la doctrina oficial de la iglesia católica. En 1864, se publicó el documento llamado Quanta cura que condenaba el indiferentismo, defiendo que cualquier religión es válida para alcanzar la salvación, así como la idea de una soberanía popular y el comunismo. También se publicó el Syllabus donde se criticaban al neoliberalismo y , el comunismo, la cultura moderna y una serie de libertades de la sociedad.
Un movimiento de gran importancia y repercusión en la generación del 98 a la que pertenece Otrtega y Gasset es el Krausismo. Éste más que un movimiento filosófico es un movimiento de renovación y reforma que basándose en la razón busca una base filosófica sobre la que construir una España distinta. Este movimiento fue introducido en España por Julián San del Río que fue enviado a Alemania para su formación con el fin de ocupar una catedral filosófica y allí entro en contacto con la filosofía de Karl Christian Friedrich Krause, padre del Krausismo. Las ideas introducidas por Sanz de Río marcaron a un grupo de gente defensores de la libertad de cátedra, que habían sido destituidos de la universidad de Alfonso XIII, que más tarde en 1876 formarían la institución Libre de enseñanza.
Al frente de esta nueva Institución se sitió Francisco Giner de los Ríos como primer presidente. Las bases de esta institución era formar a las elites intelectuales de España en un ambiente de libertad y orientada a una transformación del país. Para Girner la educación es la única forma que hay de reformar el país. LA educación será libre, alejada de intereses religiosos, políticos o ideológicos ,se proclama la libertad de cátedra, la inviolabilidad de la ciencia y el respeto a la conciencia individual. Todas estas reformas están orientadas a un desarrollo integral de la persona, a buscar la libertad del alumno, que sea autónomo, crítico y racional. El alumno formado en esta institución será ciudadano comprometido con la política y no dudará en exigir al estado lo que necesita para cumplir su fin racional.
En la Institución Libre de Enseñanza se formaron algunos hombres que cobraron importancia en el panorama político y cultural de la época. Algunos nombres destacados fueron Joaquín Costa, Leopoldo Alas Clarín, Manuel y Antonio Machado, Azorín, Manuel Azaña, Juan Ramón Jiménez Jiménez, Ramón Pérez de Ayala, José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón, etz.
La institución desarrolló el programa educativo durante la II República y creó la Escuela Superior de Magisterio, las Misiones Pedagógicas y la Residencia de Estudiantes, donde estudiaron algunos grandes personajes antes nombrados y otros como Federico García Lorca o Severo Ochoa.
Unamuno es uno de los máximos representantes de la generación del 98, Este grupo de autores busca un arte concienciado social y políticamente, niega la mitificación del pasado español y busca desde perspectivas distintas el ser de España. El pensamiento de este autor se ve tanto es sus ensayos como en el resto de los géneros literarios. En sus textos se ve la problemática filosófica, la agonía del hombre en su deseo de inmortalidad, de sentido, de verdad.
Los textos de Ortega pertenecen a una vanguardia conocido como Novecentismo, se ve una belleza literaria que puede ocultar el carácter filosófico y un lenguaje vulgar que es el sustrato original del lenguaje, desde el que se puede ver el mundo. Ortega quería que la filosofía echase raíces en España para lo que utilizó los medios de comunicación como creadores de opinión, esto obliga a analizar también sus conferencias y artículos periodísticos para comprender su pensamiento.

2. CONTEXTO FILOSÓFICO DE ORTEGA
Tras su doctorado en la Universidad de Filosofía y Letras de Madrid Ortega viaja a Alemania dónde entrara en contacto, mediante su maestro Hermann Cohen en Marburgo, con las corrientes neokantianas, a las cuales admirará pero a la vez criticará radicalmente. Esta postura defiende una postura de superación de positivismo y del materialismo haciendo una pequeña síntesis de ambas.
En Berlín tambien será influenciado por George Simmel y tomará su posición respecto a la total veracidad de los valores, siendo nosotros quienes los percibimos de manera relativa, lo que nos da una visión limitada de la total verzcidad. Esto es el perspectivismo de Ortega.
Otros tres filósofos influyeron en él: de Husserl heredó la fenomenología; de Dilthe tomó el historicismo y su reflexión sobre la vida y de Heidegger un nuevo replanteamiento de las cuestiones ontológicas. En los tres casos esa influencia no careció de una crítica y rectificación.
Ortega estaba interesado en el vitalísmo, el historicismo y el existencialismo, por lo tanto dentro de las corrientes de la Fenomenología tomó los referentes de Husserl, Dilthey, Bergson y Heidegger. Para Husserl la fenomenología es un método que permite “ver” la otra realiad.
Ateniéndose a lo ya comentado, Ortega pretende ser el formador de la nueva España que debe mirar al futuro superando su actual decadencia. Para esto quiere cambiar los hábitos mentales de sus compatriotas y en esto tendrá como referente la figura de Unamuno.
Unamuno se considera como poeta y no como intelectual, se opone a la ciencia y la lógica defendiendo el misterio que escapa al mensaje conceptual, defiende el mito. Se contrapone a Ortega cuando éste dice que el estadio religioso-metafísico ha sido superado y defiende que estamos en el estadio científico-positivo. Ortega enfrenta al mito con el concepto. Podríamos decir que el primero es un sentidor y el segundo un razonador. Entre ambos hubo una constante disputa intelectual, pero cuando Unamuno fue condenado al destierro Ortega fue gran defensor suyo.
La diferencia entre ambos autores se encuentra en el enfoque que le dan a la renovación europea: Ortega se centra en la razón vital Unamuno en el irracionalismo. Las principales diferencias entre ambos se encuentran en la posturas que adoptan ambos respecto a la situación de España en Europa, las luchas sostenidas entre europeizantes e hispanizantes.
Para Unamuno es necesario que España se integre en Europa, peor siempre conservándose a sí misma defendiendo sus tradiciones. Pero no la historia que la engrandece, que recuerda las azañas del Cid y habla del gran imperio español que un día dominó el mundo, la historia debe ser la de los hombres y mujeres sin historia, la de los labradores, la pobreza del campo y su cotidianidad.
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