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Para Marga, Cathan y el equipo olímpico del Suarez

Dejo aquí algunas consideraciones sobre la influencia de Descartes, con esto espero saciar la curiosidad de Cathan. A tí Marga, te contesto luego, aunque en principio el texto de selectividad puede ser cualquiera, así que no estaría de más que lo tuvieseis en cuenta.
Espero que éstas notas urgentes lleguen a tiempo para aclarar tus dudas sobre la importancia e influencia del pensamiento de nuestro amigo Renato. En primer lugar decirte que creo que sería injusto con Descartes identificarlo sin más con el “pensamiento de la Iglesia”. Prueba de que esto no es así es que la Iglesia condena de vez en cuando el racionalismo como uno de los males del pensamiento moderno. Por otro lado te recuerdo el “enfado” de Descartes con el pensamiento “escolástico” que recibe en La Fleche (éste si que es auténtico pensamiento eclesial: Sto Tomás y toda la tradición de pensadores cristianos) y contra el cuál él pretende construir su pensamiento. Resumiendo: la principal aportación cartesiano al proceso de secularización de la razón estriba en identificar el criterio de verdad con un factor puramente humano (la certeza, la evidencia..percepción clara y distinta de la idea) arrebatándoselo al antiguo criterio escolástico de la Revelación (palabra de Dios, Sagrada Escritura, etc…).
Dicho esto hay que admitir que la crítica cartesiana deja pasar algunos elementos que son “criticables”. El ejemplo más claro de esto es como mantiene a Dios como pieza central de toda su Teoría del Conocimiento al considerarlo “garante de toda verdad”, y como para justificar racionalmente su existencia recurre al “antiguo” argumento ontológico de S. Anselmo (recuerda: la idea de Dios implica su existencia, ya que si Dios no existiera no sería el más perfecto y esta es justamente su definición esencial).
De cualquier manera hay siempre sobre Descartes una “duda” (no podría ser de otra manera) sobre la sinceridad de sus declaraciones. El ejemplo de otros pensadores (por ejemplo Galileo) podría pesar sobre sus escritos a modo de autocensura.
Descartes es un tipo que influye decisivamente en la filosofía posterior (recuerda como incluso su principal “adversario” filosófico Hume es calificado por algunos de cartesiano encubierto…).. La relación entre las dos sustancias (extensa y cogitans) plantea una polémica aún no resuelta entre los partidarios del dualismo (que todavía los hay: Jhon Eccles y Karl Popper) y el monismo (esto es el irresuelto problema de las relaciones mente-cuerpo).
Un filósofo contemporáneo Husserl considera a Descartes como “un punto crucial en la historia del mètodo filosófico, porque comprendió la importancia de un punto de partida centrado en el sujeto. La filosofía tiene que empezar por las meditaciones del yo, que reflexiona sobre sí mismo (Este es el método que propone el tal Husserl, que es considerado como el fundador de la “Fenomenología” una corriente filosófica de gran importancia en la filosofía contemporánea).

Si se trata de hablar de la influencia de Descartes en el mundo contemporáneo no puedes dejar de mencionar que él es le responsable del fenómeno teórico conocido como “matematización de lo real” (recuerda: “matematización de lo real”) que es atribuible tanto a él como al resto de los autores que participan en la “Revolución científica” o “nueva ciencia”. Resumidamente: se trata de considerar en la realidad unicamiente aquellas propiedades que puedan ser medidas o “matematizables”, las llamadas cualidades primarias. Frente a la concepción aristotélica que pervive en la Edad Media y que postula el estudio de la naturaleza desde un punto de vista “contemplativo” la nueva actitud científica encuentra en las matemáticas un aliado poderoso para comprender, predecir y controlar (Galileo: la naturaleza es un libro escrito en caracteres matemáticos). Hay gente que ve como un resultado de esta actitud todos los males del planeta (ecocidio…).
Por último, Descartes últimamente ha estado de moda ent tanto que se ha criticado un cierto reduccionismo al considerar al hombre como “res cogitans”, es decir pensamiento, intelecto. Los psicólogos de la Inteligencia Emocional (Damasio, Goleman…) critican el aserto cartesiano “pienso, luego existo” porque no tiene en cuenta otras dimensionas tan humanas e incluso más decisivas a la hora de explicarnos a nosotros mismos como son los afectos, las emociones, los sentimientos.
(Creo que con esto puedes tener suficiente para contestar a esa parte de la cuarta pregunta. Recuerda que es una parte….planifica tu tiempo y que la fuerza te acompañe. Everything it´s gonna be allright que decía el bueno de Bob).

Algunas precisiones

Tal y como os comentaron la prueba de "comentario de texto filosófico" se presenta en dos opciones A y B con dos textos cada una, por lo que al final tendreis que escoger entre cuatro autores. Así las cosas podeis "acotar" vuestro estudio a tan sólo tres autores (aunque esto tal vez sea arriesgado porque anula la posiblidad real de elegir al menos entre dos).

Por otro lado dejo aquí alguno de los apuntes sobre criterios de corrección.
1º Pregunta: la máxima puntuación será para aquellas definiciones que de una manera escueta definan "bien" el término; así que nada de enrollarse malamente: exactitud y concrección. (1 punto + 1 punto)
2º Pregunta: se trat de exponer el pensamiento del autor a la luz del texto (tres puntos)
3º Pregunta: Máxima calificación a un contexto que se limite a lo filosófico. Concentraos en este aspecto.(dos punetos)
4º Pregunta; Relación con otra posición filosófica. Destacad semejanzas y diferecias.Así como hacer referencia a la actualidad de la obra. Opinión personal argumentada(Tres puntos)
El consejo general que se os da es que hagais una planificación previa de vuestro comentario para evitar solapamientos

Algunas precisiones

Tal y como os comentaron la prueba de "comentario de texto filosófico" se presenta en dos opciones A y B con dos textos cada una, por lo que al final tendreis que escoger entre cuatro autores. Así las cosas podeis "acotar" vuestro estudio a tan sólo tres autores (aunque esto tal vez sea arriesgado porque anula la posiblidad real de elegir al menos entre dos).

Por otro lado dejo aquí alguno de los apuntes sobre criterios de corrección.
1º Pregunta: la máxima puntuación será para aquellas definiciones que de una manera escueta definan "bien" el término; así que nada de enrollarse malamente: exactitud y concrección

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Dejo este post aquí para que anoteis vuestros comentarios, dudas y sugerencias. Así que si quereis decir algo decidlo aquí y no en otro artículo. Como ya sabeis los artículos que siguen se corresponden a las posibles preguntas que puedna hacerse en Selectividad sobre los cuatro autores estudiados. En la tortuga teneis más materiales. Por supuesto no debeis descuidar la segunda pregunta que es aquella en la que teneis que demostrar mas conocimiento del autor y una especial habilidad para exponerlo relacionándolo con el texto a comentar.

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Cuarta pregunta Ortega: Comparación e influencia

La influencia de Ortega en su tiempo: Ortega editor, escritor y político. (Resumen del artículo del Profesor Baliñas, que se transcribe a continuación)
a) Editor de “Revista de Occidente”.- Ortega editor: movilizador de la vida cultural. Introductor del pensamiento alemán contemporáneo. Tribuna del pensamiento y literatura hispana de la época.
b) Escritor innovador del lenguaje y las ideas.- Ortega escritor: estilo y vocabulario. Uso de la metáfora. Neovocablos y utilización de su imaginación “plástica” al servicio de las ideas.
c) Influencia política en la sociedad española.-A través de sus artículos en prensa, su actividad política (fue diputado y fundador de la “Asociación para la protección de la República) y conferencias.
Como movilizador de la vida cultural española, hace crítica literaria y de arte, promueve las traducciones y, sobre todo, funda el año 1923 la Revista de Occidente, de gran importancia como editorial y como publicación periódica. En ella da a conocer el pensamiento alemán contemporáneo y ofrece tribuna a lo más novedoso del pensamiento y la literatura hispana de la época.
Como escritor, se muestra modelo insuperable de la exposición de ideas dentro de los géneros del ensayo y el artículo corto («El Espectador», 1923-24). Dotado de una imaginación muy plástica, en lugar de dirigirla hacia la ficción, la puso íntegra al servicio de las ideas, vistiéndolas de espléndidas metáforas. De la metáfora dirá que constituye «una forma de pensamiento científico» (II, 387 ) y que «representa, en lógica, la caña de pescar o el fusil» (II, 391). Claridad, agudeza, garbo, creación de neovocablos y, a la vez, repristinación de castizos decires, son, con el uso constante de la metáfora, los rasgos más sobresalientes de su prosa. El corte de la frase es conciso y eufónico, y la selección de los detalles le revela un maestro en la combinación de lo grave con lo festivo. Usa de las palabras más por lo que sugieren que por lo que definen, lo cual le hace bordear a veces peligrosamente la retórica.
Predispuesto por tradición familiar a interesarse por lo público (su padre, José Ortega Munilla (v.), académico, fue durante muchos años director de El Imparcial, uno de los diarios más influyentes de la época), heredero del ideal europeizador de la llamada generación del 98 –aunque ligeramente más joven que sus más conspicuos representantes y de la «Institución Libre de Enseñanza», que se remontaba al krausismo, Ortega desempeña también un papel de primer orden como orientador de la sociedad española y, más adelante, incluso de la sociedad occidental. Durante la Primera Guerra Mundial pone en pie la «Liga de educación política» (discurso «Vieja y nueva política», 1914), de escasa eficacia inmediata. El año 1921 da su visión del «problema de España» en un libro cuyo título es también su más conciso resumen: España invertebrada. Partiendo de que «la acción recíproca entre masa y minoría selecta... es el hecho básico de toda sociedad y el agente de su evolución» (III, 103), diagnostica el morbo hispano como «carencia de minorías egregias e imperio imperturbado de las masas» (III, 128). Y propone como remedio a esta decadencia secular «el reconocimiento de que la misión de las masas no es otra que seguir a los mejores» (III, 126), exhortando a éstos a un «apetito de todas las virtudes».
En La rebelión de las masas, aplicando los mismos principios, pronostica a todo el mundo occidental una crisis social incipiente que por entonces (1926) apenas nadie advertía. Caracteriza certeramente al hombre-masa por la «libre expansión de sus deseos vitales», su «radical ingratitud hacia cuanto ha hecho posible la facilidad de su existencia», la decisión de «no apelar de sí mismo a ninguna instancia superior», el juzgarse perfecto, el empleo de la acción directa, el desinterés por la ciencia pura, &c. Los hechos ocurridos en torno a la Segunda Guerra Mundial (en parte todavía perdurantes) vinieron a confirmar la previsión de Ortega, haciendo de su libro uno de los más leídos y traducidos al terminar la contienda.
En la crisis política que precedió al advenimiento de la República (1931) se manifestó –como otros muchos intelectuales– partidario de la abolición del régimen imperante («Delenda est monarchia!»). Creador de la «Asociación para la protección de [621] la República», diputado, pronto le defraudó el rumbo demagógico que tomaba el nuevo régimen y se desligó de la política («¡No es eso, no es eso!». Rectificación de la República). Fueron aquellos los años de máxima vigencia pública de Ortega. En las famosas conferencias En torno a Galileo (1933), que hicieron de la filosofía, por un momento, un espectáculo de moda, enuncia su teoría de las generaciones.
Exiliado al comienzo de la guerra civil, Ortega queda en lo sucesivo fuera de la escena pública española y se convierte, por fuerza de las circunstancias bélicas subsiguientes, en un cosmopolita errante malgrè lui. Su tono como escritor se vuelve más grave, su estilo más austero y ágil y su pensamiento más abstracto y sistemático, ciñéndose cada vez más a la filosofía.
Ya en las Meditaciones del Quijote, en 1914, había apuntado las ideas con las que iba a ir construyendo, ladrillo a ladrillo, al azar siempre de las circunstancias, su nunca rematado sistema filosófico. Allí aparecía incidentalmente la famosa frase «yo soy yo y mi circunstancia» (I, 322), elevada por él del plano biológico al ontológico, de la que diría años más adelante, al echar una ojeada retrospectiva en el prólogo a sus Obras, que condensaba «en último volumen» su pensamiento filosófico (VI, 347). En conexión con ella había esbozado también allí el germen de lo que sería el perspectivismo. La perspectiva es un componente necesario de la realidad, y entre las perspectivas no hay ninguna privilegiada. La verdad absoluta –inasequible al hombre– habría de ser la integración jerárquica de la totalidad de las perspectivas. Por tanto, la realidad (entendiendo por tal lo que últimamente se opone a mi vivencia) ya no puede ser entendida dentro de la disyunción tradicional de sujeto y objeto, yo y no yo. La realidad lo es sin mí, pero es ella lo que es. Frente al idealismo (yo sin cosas) y al realismo (cosas sin yo, yo entre las cosas), Ortega propondrá como solución radical al problema del conocimiento: «yo con las cosas». Así la vida (en el sentido biográfico, esto es: consciente y responsable), pasa a ser la «realidad radical».
Estas ideas –que funcionan en la obra de nuestro filósofo como los motivos musicales en una sinfonía– son acrecentadas y enriquecidas el año 1923, en El tema de nuestro tiempo, con el «raciovitalismo». Aquí toma la vida no tanto por el lado ontológico, cuanto por el axiológico. Frente al racionalismo o «beatería de la cultura», que domina desde hace siglos la cultura, debe reconocerse a la vida como un valor «autónomo» (Goethe, Nietzsche), pero sin incurrir por ello en un vitalismo irracionalista (Rousseau) o primitivismo. «No menos que la justicia, que la belleza o que la virtud, la vida vale por sí misma.» De donde una ética de la ilusión frente a la usual del deber. Lo mejor no se lo ha de hacer por imposición heterónoma, sino por deseo íntimo (como el deporte) en fuerza del imperativo vital que nos impulsa a «ser [mejor] lo que se es». (…)
Carlos-Amable Baliñas Fernández

(Este pequeño escrito se refiere a la influencia posterior de Ortega)
La influencia más inmediata reside en la creación de la "Escuela de Madrid" que más que un grupo o una escuela es un espíritu, una manera de pensar. Ortega enseñó a pensar a una generación de españoles. Antes de la guerra su influencia fue enorme en la vida intelectual y política del país. También fue grande su autoridad en los países europeos, sobre todo en Alemania y Francia donde sus obras han sido muy traducidas.
Su exilio en Argentina llevó su influencia a los países de habla hispana.
Después de la guerra continuó vivo su pensamiento en los filósofos no escolásticos y en la vida intelectual, aunque por las circunstancias del momento, tuvo que limitar su actividad a Conferencias y publicaciones.
Su postura frente al régimen de Franco ha sido calificada como de suave oposición frente a las condenas de otros intelectuales tanto españoles como extranjeros. Pero la influencia mayor se produce más que en los contenidos, en el rigor intelectual, en la forma de filosofar, en la actitud intelectual, en las aportaciones al lenguaje filosófico. Los contenidos de su filosofía, salvo los existencialistas, no corresponden a los fundamentales de este momento: la filosofía del lenguaje, la filosofía crítica, el neopositivismo, las distintas filosofías derivadas del marxismo.

Algunos términos importantes de Ortega

Abstracción.- Proceso mental mediante el cual nos formamos una idea o concepto de una cosa, considerando sus partes más importantes o relevantes, para tener un esquema o modelo de ella

Antinomia.- En el lenguaje jurídico contradicción entre dos preceptos legales. 2.- En el lenguaje filosófico, contradicción entre dos principios racionales o entre dos aseveraciones, cada uno de los cuales es mantenido omo premisa con igual fuerza. Así por ejemplo, Kant en sus “antinomias de la razón pura” demostraba como mantener la afirmación de que el mundo es finito o que es infinito lleva a una conclusión autocontradictoria.

Cultura.1.- Tradicionalmente se designaba con este término a las más latas manifestaciones del espíritu humano, especialmente las de la antigüedad grecolatina. 2.- Desde el Romanticismo, cualquier manifestación de la actividad humana que no obedezca a su estricta animalidad. Así, cultura es lo mismo una obra literaria o artística que las formas de cocinar o vestir de un pueblo.

Culturalismo.- Peyorativamente utilizado, como lo hace Ortega, exceso de confianza en la cultura frente a otras realidades, como puede ser la vida.

Idealismo.- Doctrina filosófica que mantiene que es el sujeto cognoscente el que constituye al objeto conocido. Esto es, que, o bien la realidad no tiene existencia sin un sujeto cognoscente, o bien esa existencia no tiene relevancia para mí hasta que no es conocida por mi y comprendida por mí.

Insaculación.- Literalmente, meter en un saco o urna número o nombres de personas o cosas para sacar alguna por medio de la suerte. 2.- El uso concreto que hace Ortega de este término, adquisición de verdades, creencias u opiniones por parte del sujeto.

Racionalismo.- Doctrina filosófica que postula la existencia de contenidos mentales previos a la experiencia. 2.- Doctrina filosófica según la cual no existe nada que no tenga razón de ser, de modo que no hay nada que no sea inteligible, al menos en principio y como posibilidad. 3.- Doctrina filosófica según la cual la experiencia no es posible más que para una mente que posee una razón, esto es, un sistema de principios universales y necesarios que organicen los datos empíricos; de modo que todo conocimiento cierto puede ser deducido de principios a priori y evidentes, de los que ese conocimiento es una consecuencia necesaria. En este sentido “racionalismo” e “idealismo” son casi sinónimos. 4.- En el uso diario y no filosófico, fe en la razón.

Relativismo.- Doctrina filosófica según la cual se pone en duda la exactitud y/o completitud del conocimiento humano. El relativismo suele estar íntimamente conectado con el empirismo y con el escepticismo.

Utopía.- Plan, proyecto, doctrina o sistema de creencias y proposiciones que aparece como irrealizable en el momento en que es formulado. El término “utopía” y sus cognados son usados normalmente por Ortega en los textos transcritos de acuerdo con sus significados etimológicos (“lo que no existe en ningún lugar”) y con cierto matiz peyorativo.

Vitalismo.- Doctrina filosófica que pone como centro de la meditación racional el tema de la vida. 2.- Doctrina filosófica que antepone las experiencias vitales a cualquier reflexión filosófica o racional.

CONCEPTOS FUNDAMENTALES DE ORTEGA Y GASSET

VIDA
Para Ortega constituye la realidad radical y esencial, es decir no es la única realidad pero si aquella a la que cualquier otra hacer referencia, es decir incluye las demás formas de la realidad; es un quehacer. Es la realidad misma en la que se encuentra el ser humano: en cada hombre, sea varón o mujer, toma una forma determinada. La vida humana no es sólo realidad biológica, sino también es biográfica; cada uno es dueño y escribe su propia realidad vital. La vida nunca está hecha sino que se está haciendo en la historia de cada uno.
Frente a la cosa o sustancia, ser de los griegos, o a la conciencia o sujeto de los modernos, con Ortega tenemos que afirmar que el dato radical del Universo es la vida humana. El concepto "vida" designa una "actividad", un "acontecimiento", lo que le ocurre "a cada cual" con sus circunstancias. Superación de la dicotomía en la que nos sumía la tradición filosófica moderna entre sujeto/objeto. Ortega también hace referencia a la vida como lo "vital" en un sentido próximo al de Nietzsche: lo espontáneo. En este sentido lo cultural no puede ahogar nuestra espontaneidad, así como ésta no puede situarse por encima de lo cultural. Vida entendida no desde supuestos meramente vitalistas o biologicistas, sino fundamentalmente como "algo que hacer", como tarea, o como aventura. Esta tarea no es otra que la de realización de la propia "vocación", nuestra personalidad.

SOCRATISMO
Es el término que indica el origen de un "error", en plena coincidencia con la observaciones de Nietzsche, que consiste en que la "razón" pura no puede suplantar la vida, la racionalidad no puede oponerse a la espontaneidad. El gran error de Sócrates fue separar la razón de la vida. La cultura puede enfermar, y esto ocurre cuando es un mero juego de conceptos, cuando deja de enriquecerse de la savia de la vida.
Nietzsche expresó antes que Ortega ideas similares a estas. Para Nietzsche la decadencia se manifiesta como una perdida de valor, fuerza o vigor respecto el "tono vital" anterior (mundo griego arcaico, equilibrio entre Dionisos y Apolo). Esto es precisamente lo que se inicia con este filósofo - Sócrates- la decadencia de occidente porque se instaura la creencia en la existencia de un Mundo Verdadero, Objetivo, Bueno, Eterno, Racional, Inmutable, y el desprecio de las categorías de la vida (el cuerpo, la sexualidad, la temporalidad, el cambio, la multiplicidad e individualidad,...). Con él y Platón comienza la ciencia y la metafísica y ellos crean el marco adecuado para la aparición de la religión y de la moral.
RAZÓN VITAL
Frente a la razón pura, la "razón" de nuestro tiempo ha de ser vital. La razón es sólo una forma y función de la vida, de modo que es la razón la que ha de radicarse en la vida. Con este término pretende Ortega definir su propuesta como "raciovitalismo", es decir, ni vitalismo ni racionalismo. Es decir, se opone a ambas doctrinas aun cuando recupere algunos rasgos de estas perspectivas. La razón vital es, al mismo tiempo, una razón de tipo biológico y una razón de tipo histórico y biográfico. Ortega no concibe la vida como un proceso irracional, donde sólo radican los impulsos que no pueden justificarse. La vida es un quehacer que se pone determinadas metas y que tiene una racionalidad que le es propia y que permite ser analizada adecuadamente. Al unir el concepto de razón con el de vida, Ortega realiza una original síntesis que alcanza una profunda capacidad analítica de la realidad. Ortega se sitúa lejos de considerar el valor de la razón como realidad última y que desprecia la realidad dinámica de la vida.
RAZÓN HISTÓRICA
Constituye una reformulación de la razón vital según la cual podemos entender al hombre mediante la comprensión de las creencias, esquemas mentales que cada individuo, generación y cultura ha utilizado para dar sentido a su vida y enfrentarse al reto de la existencia. Esto es lo que vendría a señalar la conocida afirmación orteguiana "el hombre no tiene naturaleza sino en su lugar tiene historia". Es la misma razón vital en tanto que la historia constituye el eje esencial de la vida. El ser humano no tiene naturaleza, tiene historia. Sólo se puede dar razón de algo humano apelando a la historia. Es la vida en su dinamismo, en su vivir biográfico, lo que la hace entender, la que da razón. "La razón histórica no acepta nada como mero hecho, sino que fluidifica todo hecho en el irse haciendo, ve cómo se va haciendo el hecho en sí".
RACIONALISMO
Doctrina filosófica que mantiene que todo conocimiento cierto procede de principios irrecusables, evidentes y necesarios. Descartes es el filósofo que encarna perfectamente esta doctrina pero en Ortega el término "racionalismo" es extensible a toda doctrina que considera en el hombre la primacía de la dimensión racional.
El raciovitalismo implica una posición crítica frente a la razón pura, una razón que somete a la vida. La razón pura se pierde en la nube, en ángeles, en utopías irrealizables. Comenzó con los griegos, Sócrates y Platón, sigue con Descartes, con la física moderna (Galileo). Es en la modernidad cuando nace la fe ciega en las capacidades ilimitadas de la razón. El racionalista sigue un impulsos práctico y quiere cambiar la realidad para que se adecue a un deber ser (Kant). La razón práctica dice como debe ser la realidad. El racionalismo convierte el pensamiento en algo incluso externo al cuerpo, es aislable, separable del cuerpo. Esta razón pura puede funcionar sin los sentidos, se divorcia de la vida, se convierte en norma de la vida y la puede someter (gran similitud con Nietzsche). Esta razón pura se construye con geometría y matemáticas (método matemático aplicable a la filosofía). Crea conceptos, ideas sublimes, redondas, completas, coherentes sin fallos lógicos pero irrealizables, escapan a las posibilidades del hombre. Son ideales utópicos. La razón pura se contenta con la deducción, con que no tenga contradicción y los resultados para Ortega son esquemáticos e irrealizables. Proponen une esquema muerto, parcial. La consecuencia es que el racionalismo iniciado por Sócrates invierte la realidad. Las ideas no están al servicio de la vida, sino que
somete la vida a las exigencias de los ideales.

CIRCUNSTANCIA
Término clave en el pensamiento de Ortega viene a señalar al imposibilidad de concebir a un "sujeto" la margen del "objeto", es decir, en la idea de un "yo" va intrínsicamente ligado a la idea de un "mundo". Yo soy yo y mis circunstancias.
La circunstancia es todo lo que interviene en la vida del hombre, sea varón o mujer, y es utilizado por él para hacerse a sí mismo. La circunstancia es el tiempo, sobre todo el tiempo presente; porque el pasado y el futuro sólo tienen sentido en la medida en que se hacen presentes de algún modo. Mi circunstancia es todo lo que no soy yo, el mundo que me rodea, los demás, las creencias, las opiniones, los usos sociales, el horizonte de la totalidad, todo lo que aparece a mi alrededor. Pero yo no soy un ingrediente de la circunstancia, no soy un elemento pasivo en ella, elaboro en ella mi proyecto de vida.

PERSPECTIVISMO
Estrechamente ligado en al término circunstancia. Afirmar que no es posible la adopción de un pinto de vista supraindividual, objetivo, universal, sino que la realidad se nos ofrece desde una perspectiva determinada. El Perspectivismo no es una doctrina accidental sino que se convierte en la piedra angular de la teoría del conocimiento. En esta se opone Ortega y Gasset tanto al idealismo como al realismo. Contra el idealismo afirma que el sujeto no es el eje en torno al cual gira la realidad; contra el realismo afirma que el sujeto no es un simple trozo de la realidad, ni un ser abstracto: es una realidad concreta que vive aquí y ahora: es una vida. Idealismo: equivalente a subjetivismo, pone la verdad de las cosas en el Yo. Realismo; equivalente a objetivismo, pone la verdadera realidad en la cosa, en el objeto El Perspectivismo lo desarrolla en El tema de nuestro tiempo. Es una teoría del conocimiento de la realidad. No hay un solo punto de vista absoluto sobre la realidad, sino diversas perspectivas complementarias. El Yo es un punto de vista que selecciona las impresiones. Hay tantas perspectivas como individuos (en cada una de ellas entra la vida de cada cual, la imaginación, sensibilidad, razón, deseos, circunstancias...). La razón del hombre debe dominar la circunstancia que su perspectiva le ofrece y así humanizarla. Es una razón vital, no opuesta a la vida.

CREENCIA
Constituye el conjunto de convicciones no siempre conscientes con la que contamos y que nos permiten actuar y manejarnos en el mundo. Ortega distingue entre creencias e ideas. Las creencias son el substrato más profundo de la vida humana, el terreno sobre el cual la vida se mueve. Pero la creencia no es “creer en”, sino un “estar en “, y un “contar con” que suponen la duda. La idea es aquello que se forja el hombre, sea varón o mujer, cuando la creencia vacila: las ideas son las cosas que de manera consciente construimos precisamente porque “no creemos en ellas”. La ideas o conceptos son producto del pensamiento.

IDEALISMO
Doctrina filosófica que mantiene la primacía del sujeto sobre el objeto, ya que es la única instancia que garantiza la realidad de las cosas externas. Idealismo es equivalente a subjetivismo. Es una postura filosófica en la que el fundamento y la realidad del mundo exterior depende de la realidad y existencia del sujeto que lo percibe. Sin sujeto percipiente o activo no hay mundo. Ortega rechaza el idealismo clásico, cartesiano, al negar que el mundo exterior se reduzca a la realidad del sujeto. El mundo es independiente del sujeto que lo percibe. También rechaza el racionalismo. Su postura es
raciovitalista.

PROYECTO (vocación)
Es una de las categorías de la vida humana: esta consiste fundamentalmente en un “quehacer”, en una tarea , la de la realización de nuestra propia personalidad. La vida es tarea, quehacer, la vida hay que hacerla. Nuestro proyecto es nuestra vida, es lo que hacemos y lo que nos pasa. La vida es el conjunto de vivencias, nuestro vivir concreto, ocurre, pasa en nosotros, es un continuo hacerse a sí misma.

MUNDO
En el concepto de "mundo" cabe distinguir tres niveles de significación: 1.- Una sinificación estructural-formal, es decir, el "mundo" en cuanto un constituyente de la "vida" juntamente con el "yo". Así nuestra vida puede representarse "como un arco que une el mundo y el yo". "Vivir es encontrarse en el mundo". En este primer nivel, "mundo" vale tanto como "circunstancia": lo que primariamente me rodea y afecta, y con lo que tengo que habérmelas en la ejecutividad en que consiste mi vivir.
En un segundo nivel, "mundo" expresa el plexo constituido de sentido que en cada caso adquieren las circunstancias como resultado de la interpretación que el yo hace de ellas. De acuerdo con esta significación, cada hombre y época tiene su mundo. Este mundo de sentido constituye el horizonte de cada época.
Pero todo horizonte es ampliable y dilatable, precisamente por el carácter perspectivístico de la realidad, por la indefinición de la vida y de su carácter poético e histórico. La totalidad abierta que sobrepasa cada horizonte y mundo determinado constituye el tercer nivel del concepto de mundo.

COMPARACIÓN CON HEGEL E INFLUENCIA DEL MARXISMO

COMPARACIÓN CON LA FILOSOFÍA DE HEGEL.
Comparamos la concepción que de la historia y la realidad tienen Hegel (idealismo absoluto) y Marx (materialismo histórico)
* Similitudes.
Ambos comparten la idea de que la realidad y la historia son dialécticas concibiéndolas como un proceso, como una totalidad dinámica de elementos interrelacionados. Pero Marx invierte esa concepción dialéctica pasando del idealismo al materialismo.
* Diferencias.
Concepción de la realidad y de la historia
Según Hegel: Las Ideas: Es la historia del pensamiento (idealismo)
Según Marx: La materia: Es la historia de las relaciones económicas que se plasman en una sucesión de distintos modos de producción (materialismo)
Su motor (Según Hegel) El desajuste existente (contradicción) entre el sujeto y el objeto, la verdad y el saber. Lo que sabemos de las cosas y lo que realmente puedan ser.
Según Marx:La lucha de clases: el desajuste existente entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas (propietarios de los medios de producción y fuerza de trabajo).
Su base * Según Hegel:La lógica (el conocimiento)
* Según Marx: La economía.
Su final: (Hegel):La autoconciencia: todo se resuelve en el Espíritu: Idealismo absoluto.
Según Marx:La socialización de los medios de producción.

* La inversión materialistaLa base de toda dialéctica (realidad e historia) se halla en la búsqueda del ser humano por satisfacer sus necesidades elementales enfrentándose a la naturaleza y mediante la actividad práctica. De esa manera se van desarrollando los distintos modos de producción, distribución, intercambio y consumo de bienes. Son éstos (la realidad económica, plano material) los que determinan que los seres humanos tengan ésta o aquella mentalidad, elaboren éstas o aquellas leyes y se dé éste o aquel modo de gobernar. Según Marx no son las ideas lo que mueven la historia sino que son las relaciones económicas de producción, la vida material, la que condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual. De forma que el sistema de producción condiciona (pero no determina) toda la historia humana.

* CONCLUSIONES. MATERIALISMO HISTÓRICO Y FILOSOFÍA DE LA HISTORIA: EL SENTIDO DE LA HISTORIA.
Marx contempla la historia como un proceso de maduración progresiva (que no excluye accidentes, retrocesos, catástrofes, etc. ) de la capacidad económica de la especie humana para dominar la naturaleza y producir medios con que satisfacer sus crecientes necesidades.
Este desarrollo se produce a partir de la dialéctica que se establece entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción que arrastra tras de sí las restantes manifestaciones de la vida social (aspectos superestructurales: estructuras jurídico-políticas y estructuras ideológicas), en un proceso de mutuo condicionamiento. El motor de la historia se concreta así en la "lucha de clases".
De ahí que la historia sea también para Marx el escenario de la alienación creciente del ser humano por fuerzas que él crea pero que acaban dominándolo, y de la explotación de unas clases por otras.
La sucesión en la historia de los diferentes modos de producción había llevado hasta el modo de producción burgués o capitalista que es el que domina en la época que vive Marx. Éste, en una afirmación llena de optimismo progresista, esperaba la próxima superación de este modelo. La auténtica historia humana comenzaría cuando el ser humano fuera capaz de adueñarse de su propio destino y realizar todas sus ricas potencialidades una vez superadas la explotación y la alienación que habían acompañado hasta entonces todo el proceso civilizatorio. De esta manera todo el desarrollo histórico anterior se podría calificar como prehistoria.
Por lo tanto otro aspecto en que la dialéctica marxista tenía que distinguirse frente a la hegeliana -aparte de introducir categorías económicas - es su valoración del estado presente del proceso histórico, que, lejos de hallarse en el estadio definitivo bajo el Estado burgués, se encuentra para Marx en el capitalismo en un momento de máxima contradicción. De ahí el protagonismo en la dialéctica marxista de la categoría de negatividad (contradicción, entendida como lucha de clases). La dialéctica real no ha terminado, contra lo que sostiene Hegel en su apología del presente. (Recordemos que el proyecto marxista apuntaba a transformar la realidad).

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